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lunes, 23 de mayo de 2011

Postales de Otoño

Otoño sin un adiós



Ese verano caliente
como ninguno
se apareció,
mi ser no se alteró,
¡indiferente al amor me encontró!.
Otoño llegó,
como los otros pasados no fue,
transcurrió suave en calentura
y así jugábamos yo y ella inocentes,
surgiendo el amor,el deseo,la unión
...y la separación.

Brusco invierno,brusca separación,
y en mi imaginación,amor nuevo en primavera,redención
que no llegaba ...en otro puerto todavía anclaba.
Pensaba en ese amor de otoño:
sensual en bella mujer,
indagaba si existía o no existía,
¿sublimación!...
El verano se fue de mi mente,
desapareció,así como vino,de repente,
el otoño fue real
sin un adiós de esa bella mujer ideal
¡desesperación!

Miguel Visurraga Sosa


He Cometido El Peor de Los Pecados...



He cometido el peor de los pecados
que un hombre puede cometer. No he sido
feliz. Que los glaciares del olvido
me arrastren y me pierdan, despiadados.
Mis padres me engendraron para el juego
arriesgado y hermoso de la vida,
para la tierra, el agua, el aire, el fuego.
Los defraudé. No fui feliz. Cumplida
no fue su joven voluntad. Mi mente
se aplicó a las simétricas porfías
del arte, que entreteje naderías.
Me legaron valor. No fui valiente.
No me abandona. Siempre está a mi lado
La sombra de haber sido un desdichado.



Jorge Luis Borges


A Tu Orilla

A tu orilla he venido. Tengo un otoño, un pájaro
y una voz desusada. Tú me esperas: un río,
una pasión y un fruto. Y tiene nuestro encuentro
el vuelo, la corriente, seguros, proclamados.
He venido a tu orilla con los brazos tendidos
y ahora ya soy la hierba que no termina nunca,
el barro donde el agua sujeta sus mensajes
y la cuna del cauce para mecer tu sueño.
Dime si estoy pendiente de mi diario trabajo,
si basta a tus oídos mi tristísimo verso
o si a mi sombra vive mejor mayo tu carne.
De tu orilla me iría si ahora me dijeras
que te amo solamente como los hombres aman
o que mi voz te suena como todas las voces.



José García Nieto



El Otoño Se Acerca


El otoño se acerca con muy poco ruido:
apagadas cigarras, unos grillos apenas,
defienden el reducto
de un verano obstinado en perpetuarse,
cuya suntuosa cola aún brilla hacia el oeste.
Se diría que aquí no pasa nada,
pero un silencio súbito ilumina el prodigio:
ha pasado
un ángel
que se llamaba luz, o fuego, o vida.
Y lo perdimos para siempre.



Ángel González




Rocío tibio de amor

Bienvenido rocío tibio de otoño,
que en el alba anidas gotas puras y cristalinas
en pétalos de rosas en retoño,
alucinando en mis ojos estoy espejismo
de un amor que llegará hoy mismo.
Mis manos,antes del alba,acariciarán
a la rosa más primorosa del jardín del ensueño,
deseando besar suavemente sus pétalos rosados
y beber una gota de su rocío que calme mi sed de amar.
Por que eres rosa y rocío de otoño,
premonición que se cumplirá en la puerta del alba:
Ella llegará muy de madrugada,
sus labios curarán las heridas de mi corazón,
sus caricias alborozarán mi alma que ya no estará solo.
Rosa en retoño y rocío tibio de otoño
cumpliendo su premonición estarán
de largos ensueños en búsqueda del amor
que ahora hallado,anclado estará en el centro de mi vida.



Miguel Visurraga Sosa




Rosa de Otoño



Abandonada al lánguido embeleso
que alarga la otoñal melancolía,
tiembla la última rosa que por eso
es más hermosa cuanto más tardía.
Tiembla... un pétalo cae... y en la leve
imperfección que su belleza trunca,
se malogra algo de íntimo que debe
llegar acaso y que no llega nunca.
La flor, a cada pétalo caído,
como si lo llorara, se doblega
bajo el fatal rigor que no ha debido
llegar jamás, pero que siempre llega.
Y en una blanda lentitud, dichosa
con la honda calma que la tarde vierte,
pasa el deshojamiento de la rosa
por las manos tranquilas de la muerte.


Leopoldo Lugones




Señora 

Señora hay demasiados pájaros
En vuestro piano
Que atrae el otoño sobre una selva
Espesa de nervios palpitantes y libélulas
Los árboles en arpegios insospechados
A veces pierden la orientación del globo
Señora lo soporto todo. Sin cloroformo
Desciendo al fondo del alba
El ruiseñor rey de setiembre me informa
Que la noche se deja caer entre la lluvia
Burlando la vigilancia de vuestras miradas
Y que una voz canta lejos de la vida
Para sostener el espacio desclavado
El espacio tan lleno de estrellas que se va a caer
Señora a las diez huele a tabaco de artista
Amáis el nadir a cuerpo de pájaro
Sois un fenómeno ligero
Me voy solitario hacia el ocaso de los turistas
Es mucho más bello



Vicente Huidobro

Otoño

Esparce octubre, al blando movimiento
del sur, las hojas áureas y las rojas,
y, en la caída clara de sus hojas,
se lleva al infinito el pensamiento.
Qué noble paz en este alejamiento
de todo; oh prado bello que deshojas
tus flores; oh agua fría ya, que mojas
con tu cristal estremecido el viento!
¡Encantamiento de oro! Cárcel pura,
en que el cuerpo, hecho alma, se enternece,
echado en el verdor de una colina!
En una decadencia de hermosura,
la vida se desnuda, y resplandece
la excelsitud de su verdad divina.



Juan Ramón Jiménez


Otoño

Has entrado al otoño
me dijiste
y me sentí temblar
hoja encendida
que se aferra a su tallo
que se obstina
que es párpado amarillo
y luz de vela
danza de vida
y muerte
claridad suspendida
en el eterno instante
del presente.


Claribel Alegría